Cuando empezamos a ir al gimnasio, entusiasmados y con metas precisas, nos obsesionamos con ver resultados. Hablamos de resultados y beneficios a la vista. Lo que no vemos y que son tan importantes como nuestras declaradas metas, son los beneficios ocultos que nos regala el ejercicio.
Es cuestión de que llevemos una semana en el gym y ya nos estemos parando sobre la balanza a ver si bajamos de peso o no. Nos fijamos si se reduce nuestra panza, si nuestro cuerpo se marca mejor o si aumentamos nuestra musculatura.
Está muy bien estar atento, pero no hay que caer en la trampa de la ansiedad que nos corre y se convierte en nuestra peor enemiga. El gym siempre da resultados, solo necesita un poco de tiempo, el que le vas a dar con tus ejercicios, para que lo empieces a notar.
Mientras tanto, desde el primer día aporta beneficios ocultos que son vitales para el éxito de los objetivos propuestos. Probablemente no le demos la trascendencia que merecen, pero son ni más ni menos que nuestro sostén anímico para nuestros objetivos.
Animarse al gimnasio implica ser parte de un nuevo ambiente, en el que conocemos gente nueva, hacemos amigos, socializamos, aprendemos cosas que no sabíamos, nos divertimos, encontramos quienes nos ayudan y nos acompañan con nuestro programa de ejercicios.
El gym nos ofrece un ambiente amigable, lo que nos predispone al buen humor porque sabemos que vamos a un espacio donde vamos a entretenernos para estar mejor. Esta energía positiva nos permite encarar el ejercicio con gran motivación y predisposición.
Químicamente, la actividad física provoca que nuestro cuerpo genere más endorfinas, conocida como una de las hormonas de la felicidad. Definitivamente su incremento mejora nuestro estado de ánimo y nos deja más receptivos y entusiasmados con nuestro entorno.
Del mismo modo, el ejercicio físico blinda progresivamente nuestro sistema inmune, alejándonos de enfermedades y dolencias, sanándonos a diario lo que se traduce en que nos sentiremos mucho mejor. Resultados ocultos: salud es bienestar, bienestar es buen ánimo y humor, todo esto deriva en entusiasmo y motivación para ir confiados de que alcanzaremos esas metas que nos marcamos.
